lunes, 27 de febrero de 2012

My life in Peru!!! Just a little bit of everything!


Well, It’s the first time that I write in English, and I do it cuz I want my friends to know about me, my life here in Peru.

Since I left the ship, I remember that when I took the ferry that was goin’ to take me to Cancun, I could see the Ryndam. When I saw it, it was very emotional for me, it was like saying goodbye to my family, to a part of my life that I loved with all my heart. I was not only saying goodbye to the ship life, but also to that part of me that I knew was going to be hidden when in Peru.

Then I realized that I had to go to my country and to settle one more time there and try to live the kind of life that I used to. It took me three flights to get me there (And you all know how I love to fly). The good thing is that I slept almost all the time, I was very very tired, so I just did not care about the flights and the airports and all the rest! I just wanted to go home!

I arrived to Lima at 10:00 am, Sunday 19th. It was very interesting, I wasn’t feeling that shocked cuz, as I was in the Caribbean, mostly all America look alike, so, it was not a surprise. I stayed there for two days. I got the chance to see my cousin, and also to one of my friends Janet (MUJER), who kept her promise and cooked for me!!!

So I decided to take my bus to Arequipa (AQP), and to finally get home! It was a very nice day. So when I got home I was very eager to see my cat!!! When I saw him he was a little bit scared, cuz he doesn’t like to see luggage (he thinks we’re gonna take him somewhere else).

When I see my dad and mom, well they were ok, so I didn’t worry too much about them. My mom cooked something that I liked a lot, MATASCA, which is like a meat stew, very nice!!!

So well my parents wanted me to tell them about my adventures and well, I told them that I had a blast, especially because I was with my friends and I enjoyed every moment!

I was happy to be there, to share with my family even if I’m not that familiar, cuz the only thing that I was dreaming about was being with my cat!

Well, that day also my friends knew that I was in town, so they told me to go to church and to see if we could meet there (remember that I work in a choir at the church!)

So I did, I went to the church and I saw them, it was very emotional also to be back to something that I loved to do, which is singing with them! I was a surprise. I loved being there and sing all those songs.

The next days I tried to just rest a little bit and to unpack everything that I brought from the Caribbean, which was not that much, but well…

I was thinking about all my friends there. It was very weird not to be with them. My life there is very interesting and I have so much fun….here unfortunately, I have to mellow a little bit.

Even when I love my parents, it’s hard to be around them, cuz I’m used to be very careless about some things, I’m very independent, and to be back in control is very confusing.

Also the other day I got to see my best friend, Gisselle, I got her some gift, she loved it!!! We went for some drinks and we talked about life and stuff!! I loved being with her, I was missing her a lot, that’s why she’s my best friend, you know when somebody understands you and listens to you, and gets every moment. The same feeling that I had with Will, Monja and Camilla!

Then after our drink moment we wanted to rock the party so we went to a club!. There we met some other friends and we had a good time dancing and reminiscing about old days!

Well so far it’s been interesting, but I know it will get a little bit hard to be here, and not to be there, but I’ll try to survive, even if I get bored sometimes!! I will go to the gym, I feel like a cow, so I need to be there and to be like Stefan! Hahahahaha.

Well my friends I wanted to write this so you know at least a little bit about me, hope everything’s Ok and I hope to see ya very soon!!! And remember I’ll post some other things in English too, so keep reading, following and try to comment!

domingo, 5 de febrero de 2012

...Dejo mis emociones en el Océano.


La vida en el barco a veces es muy cruel. Te lleva a vivir una vida de ensueño, pero cuando el sueño termina y chocas con la realidad, es realmente duro.

Hace pocas horas le tuve que decir adiós a mis amigos Will, Andre y Sebastián, ellos tuvieron que irse de forma inesperada debido a una situación desafortunada.

Sólo el día de ayer conocimos su destino, lo cual fue muy chocante para el resto de nosotros. Para mí fue muy triste ya que soy muy amigo de Will y de Andre. Yo los conocí desde mi primer contrato, fui su “buddy” (aquel que le hace un tour del barco a la gente nueva) y estuve con ellos desde el primer momento.

A Sebastián lo conozco desde ahora en mi segundo contrato y lo quise mucho, un chico muy divertido, alegre y casi todo el mundo lo conocía, era muy popular con todos, la verdad se hacía querer.

Me será muy difícil seguir esta semana sin ellos, no hay momento del día en que no piense en ellos y me será más difícil estar trabajando en el mismo lugar.

Ya hoy muy temprano en la mañana, decidí acompañarlos al Gangway (es el lugar en donde desembarcan o embarcan las personas dentro del barco) para poder despedirme de ellos. Cuando llegó el momento de decir adiós no pude ocultar mi tristeza y mis lágrimas comenzaron a caer de mis ojos. Will me abrazó y en ese momento sentí que el mundo se derrumbaba, ayer les escribí una carta a su Facebook, y no podía evitar llorar mientras escribía.

Cuando me despedí de Sebastián, él también estaba muy triste, ya notaba en sus ojos llorosos las lágrimas que trataba de disimular, pero al despedirse, dejó caer algunas gotas que dibujaban su rostro.

Al final, abracé a Andre y les deseé mucha suerte, les dije lo mucho que los quería y esperaba volver a verlos muy pronto.

Como dije, la vida en el barco es cruel a veces, no puedes evitar querer a tus amigos a bordo, pero siempre sabes que llegará aquel día en donde tienes que decir adiós. Esta vez ninguno de nosotros estaba preparado para decir adiós, sin embargo, sólo nos queda seguir adelante.

La próxima semana será mi turno, otra vez, aún no sé, por ahora mi vida está en automático, ya no siento la emoción ni el gusto por estar a bordo, por ahora no hay aquel sentimiento que me motivaba a seguir adelante. No siento nada, quizás ya no sé qué más sentir.

viernes, 3 de febrero de 2012

Como el Viento...


Vaya han pasado ya varios meses sin escribir, incluso ya pasó un año y bueno, sólo quería decirles que el año pasado fue un año muy excitante para mí. Conocí a muchas personas y además estuve en tantos lugares. Me siento muy dichoso de haber logrado algo así, jamás en mi vida pensé hacerlo, sin embargo sucedió y estoy orgulloso de haberlo hecho.

Recopilando, el anterior post, sí llegó el día de regresar a casa, fue un 4 de Octubre y cuando sucedió me dio mucha lástima abandonar a mis amigos, lo raro fue saber que regresaría al mismo barco, ya que mi manager Maja, envió una solicitud a Starboard para que regresara a trabajar con ellos y aprobaron su pedido. Cuando me dijo que regresaría a trabajar al Ryndam, la verdad es que sentí una mezcla de emociones que aún no puedo describir muy bien…lo que sí sé es que no fue muy agradable.

Después de tomar cuatro aviones que me llevaron hacia mi país y eventual ciudad, me sentí algo extraño. Para ser sincero me chocó mucho regresar al Perú, lamentablemente no pude evitar compararlo con todo lo que ya había conocido en Europa, y me invadió una sensación de decepción inmensa que me duró mucho tiempo.

Volver a ver a mis padres y gato me ayudo mucho, quería volver a ver a mi gato ya que era lo único en lo que soñaba cada día desde que partí aquel ya lejano abril. Sé que suena raro, pero él y mi antigua casa era el único sueño recurrente que tenía, no soñaba mucho con mis padres, ahora que lo pienso quizás porque al menos sabía que podía comunicarme con ellos vía telefónica y sentir su voz lo cual sucedía muy poco, ya que honestamente hablé con ellos quizás unas 5 o 6 veces desde que embarqué).

Cómo dije fue muy raro regresar a Arequipa, a pesar que deseaba regresar a para ver a mi familia, gato y amigos, una de las cosas que me preocupaban era volver a ser aquella persona que era cuando aún vivía ahí. Sabía que no podía volver a ser tan expresivo o tan confiado estando en el Perú. Eso me hacía sentir algo frustrado, ya que no podía salir a la calle sin importar si la gente me veía o no, si es que salía con mi reloj sin importar si me robaría o no, o ver basura en la calle, o que una combi manejada por un chofer descuidado y un cobrador maleducado me atropelle.

Era volver a regresar al mismo sistema precario de vida, en el cual había nacido, pero que sin darme cuenta me acostumbre y viví con él hasta que salí hacía un mejor futuro. Desde ahí cuando abrí mis ojitos color chocolate hacía lo que el mundo me podía ofrecer, de repente ya no quería seguir siendo parte de ese sistema social y económico que me vio nacer.

Regresar con mis padres tampoco fue algo fácil, ya que estando a bordo no tenía que preocuparme de nada más que de mí (siempre he sido muy egoísta), sin embargo estando con ellos tenía que atenerme a sus decisiones…una vez más. Y vaya lo primero que hicieron fue decirme que nos volveríamos a mudar en esa semana, hacía un nuevo lugar, la ex casa de mi abuela paterna que ya no podía vivir en su departamento debido a su ya muy avanzado diabetes.

Obviamente decidí que no quería ser parte de eso, ya que me dije a mi mismo: “Para qué carajo regresé, para volver a mudarme otra vez!, ¡Puta madre, debí quedarme en el barco y esperar a que ellos lo hagan!

En sí lo único que me importaba en ese momento era saber si en la mudanza mi gato iba a estar bien, no me importaba nada más. No quería que se ponga tenso o nervioso con la mudanza y termine escapando y perdiéndose en algún lugar. Al final logramos mudarnos y para remarcar la importancia de mi mascota, lo primero que llegó al nuevo departamento fue él, junto conmigo.

Bueno, me sentí aliviado de que al menos él estaba conmigo en el departamento y estaba a salvo, me quedé a esperar al resto, a mi papá y a mi hermano y a mi madre para que llegaran con el resto de las cosas. Mi madre ya había adelantado con mudar varias cosas semanas antes así que no había mucho que mover de una casa a otra.

Ya cuando estábamos por terminar, una mujer empezó a quejarse de que el camión en donde estaban nuestras cosas estaba bloqueando la entrada y empezó a ser realmente muy grosera. En sí siempre hay una persona atorrante que te arruina el día. A pesar de que mi padre le explico que ya estábamos por terminar y de que sólo faltaban algunas cosas, la mujer no entendía y se puso muy malcriada.

Para ser honesto, yo suelo ser una persona muy reservada y no me agrada pelear con nadie, pero si me dan motivos, puedo ser muy maldito. Si esta tipa quería pelea y atorrante, pues yo soy el triple de atorrante y puedo pelear hasta mil veces, y más aún si es una mujer, ya que soy hombre y por demás superior a una mujer atorrante, fea y maleducada.

Así que esperé que la tipa se fuera, para seguir ayudando a la mudanza, pero cuando la volví a encontrar, le dije educadamente que no me gustó su actitud, (claro que pude decirle, oye puta de mierda si no te callas la puta boca, voy a pintar el cemento con el rímel de tu horrible cara y sólo una milagrosa cirugía plástica podrá de alguna hacer algo decente por ti).

Fuera de eso, fue un día muy lindo. Claro que terminamos muertos, pero al menos supe que aquel lugar ya era mío que nadie podría moverme de ahí, ya no había que pagar más rentas ni nada de eso.

Bueno otra cosa que quería hacer ese día era ir a la Parroquia y volver a ver a mis amigos del Coro, lo cual hice y bueno fue lindo regresar a la misa y cantar con ellos por primera vez en seis meses.

Durante mi estadía en el Perú, me reencontré con mis mejores amigos, me reencontré con la Gordis, me gustó verla feliz de verme, cada vez que estaba en el barco y la pasaba bien, me ponía a pensar en ella y cómo sería si ella estuviera conmigo.

También volví a ver a muchos otros que no pensé volver a ver, me sentí muy contento de verlos, pero algunas cosas habían cambiado también. Por alguna extraña razón sólo quería descansar, no tenía muchos ánimos de salir, ya que no encontraba nada que me divirtiera, otra vez no podía evitar de comparar lo que había vivido con mi realidad en el Perú.

Aquellos dos meses fueron algo largos, pero sin embargo cuando llegó el tiempo de partir, pensé que iba a ser fácil irme y dejar todo atrás de nuevo. Pero me equivoqué.

Creo que me fue más difícil irme por segunda vez, volver a pasar por aquella experiencia de volver a tomar un avión, ir al aeropuerto y ver cómo el avión me aleja cada vez de mi familia, realmente me fue muy difícil de asimilar. Quizás uno cuando sabe que se aleja hacia lo desconocido, tiene miedo de dejar lo que ya conoce, porque no sólo te alejas de tu madre y tu padre, también dejas parte de ti ahí. Dentro de ti hay un miedo interior de no saber si regresarás y todo será lo mismo, si volverás a verlos o no, aún cuando sea a través de una ventana de un avión.

Ese sentimiento es muy fuerte, sin embargo llegó el momento de partir otra vez a retomar mi ya por así decirlo “vida”.

Cuando llegué al barco, me agradó volver a ver a mis amigos, Will y Andre, también me agradó ver a Laura. La verdad es que ese día quise llegar temprano para poder ver a Monja, pero lamentablemente cuando llegué, ella ya se había ido. Lo único que me dejó fue una nota que aún guardo que dice: “ Leo, I wish you all the best. You are the best. Show them!” Love you, think about you. Monja.

Sus palabras escritas en aquel pedazo de papel, me hicieron sentir lo que necesitaba en ese momento.

Ya establecido, pude conocer al resto de mis compañeros de trabajo, aquellos que se unieron a mi ya antiguo grupo. Snezana, una hermosa mujer de Serbia, muy amable y de recatada forma de ser.

Sebastían, un chico mexicano al que ya había conocido, el día que partí por primera vez. Por cierto era muy apuesto y divertido.

Otto, el Promo Embassador, un hombre musculoso, de Romania, que en ese momento estaba a cargo de C.J (Custom Jewelery), tenía curiosidad por saber cómo era ya que sólo lo había visto en fotos (Poco sabía yo que no iba a ser algo muy divertido trabajar con él).

El primer día fue muy interesante ya que era cómo si jamás me hubiera ido. Mis amigos en el barco me saludaban y se sorprendían al saber que había regresado y estaban felices de verme, entre ellos mis amigas del Spa y Casino, al igual que muchos otros.

Una de las cosas interesantes de aquella semana es que viví solo y bueno me agradó volver a vivir por mi cuenta y tener privacidad. Sin embargo, un nuevo miembro amenazaba mi libertad. Starboard decidió enviar a otra persona a trabajar con nosotros, hasta ese momento no sabíamos quien era o si era hombre o mujer. Ya que era lógico que iba a ser un hombre para que viva conmigo, ya que todas las habitaciones estaban ocupadas por parejas de hombres y mujeres a excepción de Will y Andre que están casados.

Pero me había olvidado que mi compañía es deficiente en ese tipo de situaciones y no se les ocurrió mejor solución que enviar a una mujer. Por lo tanto tuve que mudarme a vivir con Laura.

Para mí no fue problema ya que conocía a Laura y nos llevábamos muy bien, además conocía a su enamorado que es mi amigo. Así que no había nada de qué preocuparse con ella.

Bueno, ya cuando empecé a trabajar, me dí cuenta que el C.J era un asco, todo estaba desordenado en especial la zona de Fragrancias y Cosmeticos del cual yo también soy responsable. Me pareció algo terrible ya que yo prefiero trabajar en un lugar ordenado, nada mejor que la organización para saber tu stock de mercancía y tener todo bajo control. Sin embargo era muy difícil trabajar con Otto. A pesar de ser una buena persona, era demasiado desorganizado, demasiado.

Era un desastre, ya que el trabajo se me hacía mucho más pesado para mí. En sí el C.J se había dividido en dos zonas una zona que era la mía (Fragancias, Cosmeticos y Parte del C.J) y el resto era responsabilidad de Otto. Sin embargo, a pesar que yo trataba de mantenerme al margen al principio, me costaba mucho saber que él se relajaba en cuanto al trabajo. Así que usualmente yo era el que trabajaba más y además era difícil decirle que sea más ordenado, no aceptaba un comentario de ese tipo.

No era el único que veía lo desastroso que era trabajar con él, Will me comentaba que era terrible, dejaba su comida en cualquier lugar sin importar en donde, y sin importar que tipo de comida.

De las cuatro mesas que teníamos que hacer para el Display (cuatro mesas para armar un bonito display todos los días de diferente manera para atraer personas – usualmente no se vende nada de nada de esas mesas), yo terminaba desarmando todo y armándolas de nuevo, mientras el se la pasaba conversando con alguna que otra mujer que se le cruce en el camino.

Realmente me era muy difícil, ya que no estaba acostumbrado a tener que lidiar con algo así, no recibía ayuda de nadie, cuando él era el que tenía que ayudarme con el trabajo.

Al final, tuve que hablar con Maja y decirle que por favor hable con él. Al final ella habló con él, y a pesar de que no quiso hablar conmigo durante una semana, supe que era lo correcto.

Cuando limamos asperezas, decidí ayudarlo, sin embargo, sólo lo ayudaba cuando yo tenía tiempo o cuando ya había terminado de hacer lo que me correspondía.

Las cosas fueron yendo bien laboralmente, trabajaba muy duro. Por otro lado yo pensé que al regresar al Barco y con un nuevo itinerario, El Caribe, íbamos a ganar más dinero. Pero me equivoqué. Casi nunca llegábamos al target, a pesar de que trabajábamos mucho. Uno de los factores que ayudaron a nuestra desgracia fue el itinerario. El Caribe está lleno de tiendas duty free (no impuestos), y peor aún esta lleno de tiendas de joyas que te ofrecen muchas cosas que nosotros no tenemos a bordo y si a eso le agregamos que a bordo, osea en el barco hay una PSA (Port Shopping Ambassador) o peor dos PSA, que son los encargados de dar seminarios a bordo acerca de las tiendas que hay en los puertos y de decirles a los huéspedes que es mejor comprar afuera que a bordo, no hay otro desenlace que la ruina.

Nos era muy difícil vender joyas a los huéspedes y convencerlos de que afuera iban a ser más caros, cuando ya habían asistido a los seminarios de los PSA y que estaban muy conformes con comprar en Diamonds International u otro lugar. Realmente era desastroso, al igual que nuestro paycheck semanal.

Muy a pesar que trabajábamos duro, nada parecía dar resultado, siempre era no llegar al target y tener en el bolsillo poco menos de $200 semanales.

Una de las cosas que marcó el Caribe fue que cuando hicieron el Crossing (Cuando el Barco va de Europa hacia América, o viceversa) el barco estuvo en código rojo, gracias a unos pasajeros que infectaron a casi todos, con nada menos que diarrea. Si, diarrea, esa misma que te hace correr al baño cada dos minutos. Estos viejos decrépitos se infectaron de diarrea durante el Crossing, en el cual yo afortunadamente no estuve presente. Quién diría que después de llegar al barco, la siguiente semana estuvimos en código rojo por dos semanas. Lo peor era que estos viejos desconsiderados, a pesar de que se les pedía no salir de su habitación y estar en aislamiento completo para así no seguir infectando a los demás, seguían sin hacer caso, y los casos de diarrea se hacían más frecuentes. Como eran decrépitos a veces no llegaban al baño y lo hacían en cualquier lugar del barco. Si en cualquier lugar. A veces me pongo a pensar en la gente de Housekeeping, ¡ese trabajo sí que es terrible!

Otra cosa que cambió mi estadía en el barco fue que mi visa estaba por vencer a finales de Febrero y yo tenía que regresar al Perú para revalidarla. Así que ese pasaje de regreso al Perú saldría por mi cuenta. Cuando supe la noticia, casi me da un ataque, no había estado ni un mes en el barco ya me tenía que regresar. La verdad es que yo esperaba que Starboard se encargara de eso, pero parece que no era así, por lo tanto mi destino estaba hecho, tenía que regresar sí o sí.

Me parecía algo tonto, pero hasta ese momento me resigné y decidí que así lo haría.

En el transcurso de las semanas me comencé a dar cuenta de que no era justo que a pesar de trabajar tanto, gane menos de $1000 mensuales, cuando otros departamentos llegaban mínimo a los $1500. Incluso Spa y Casino que jamás llegan al target, ganaban mucho más.

Ya siendo Navidad, tuvimos una cena muy elegante y una fiesta a donde todos asistimos. Para año nuevo también hicimos lo mismo, pero esta vez fue diferente. Fui escogido para ser Baby New Year, así que me vestí de un bebé, y salí en el escenario (por cierto fui al Spa y me depilé casi todo el cuerpo, quería ser el bebé perfecto, mi amiga Anja, me ayudó mucho con eso).

Estando en el nuevo 2012, las cosas seguían igual, mucho trabajo, poco dinero. Era absurdo, y además mi paycheck se redujo, ya que semanalmente deducían de mi salario para el monto que debía pagar para regresar a mi país. Me di cuenta que trabajar con Starboard no era una buena forma de progresar, así que empecé a investigar un poco que otra posición me gustaría.

Decidí entonces ingresar a Holland America y trabajar en el departamento de Entertaiment y además de librarían. Me decidí y hablé con Glenn, el Cruise Director y con la Event Manager, Farah, acerca de la posición. Ambos me hablaron acerca de las ventajas de trabajar para Holland América y de cómo es posible pasarse de una posición a otra en el departamento de Entertainers (entretenimiento, si uno quiere dejar de ser librarían, podía ingresar al Club HAL u a otra posición similar sin mucho papeleo).

Aún estaba algo indeciso, ya que bueno no sabía si era algo bueno retirarme y empezar de nuevo. Pero pensándolo bien y con los consejos de mis amigos, decidí que era lo mejor para mí. Así que decidí hablar con mi manager acerca de mi decisión. Maja me escucho atentamente y me dijo que comprendía lo que estaba pasando y ofreció ayudarme.

Ya con eso, lo único que faltaba era mi carta de renuncia que mandé dos días después. Ya ahora sólo me queda esperar, mi fecha de partida por el momento es el 12 de febrero, y creo que ese día será el final de una era como un Shoppie, pero sin embargo es el comienzo de otra nueva vida para mí algo mejor.

martes, 20 de septiembre de 2011

MEDITERRÁNEO, DECIR ADIÓS


Han sido ya varios los cruceros que hemos hecho al Mediterráneo, llegando a lugares como Croacia, Grecia y Montenegro.

Muchas cosas parecen tan lejanas a veces, la verdad es que nunca imaginé en mi puta vida llegar tan lejos. Me satisface saber que lo he hecho y que lo hice por mí mismo. Aquí las cosas siguen su curso, los cruceros anteriores tuvimos muchos huéspedes latinos, de Brasil, de Chile de México, etc.

Me dio mucho gusto por que al menos ya podía hablar español con muchos de ellos, escuchar sus preocupaciones, una de ellas el hecho que el servicio estaba hecho íntegramente en inglés y no había mucha gente que los ayudara en español.

Me llegué a conectar mucho con ellos, me agradó saber que estaba ahí para ayudarlos. Durante esos días seguíamos luchando para conseguir el maldito target. La verdad es que es muy difícil llegar si es que la gente sólo va a la tienda a mirar y no compran nada.

Joan era la única que nos ayudaba en el proceso, gracias a sus ventas en las joyas pudimos llegar a un nivel decente de dinero, aún así necesitábamos alcanzar el target para poder tener un paycheck decente.

Obviamente cuando eso sucede las tensiones crecen y bueno suelen haber malentendidos. Si tuviera que hacer una ecuación de cómo es la vida aquí sería algo esto:

Si, eso es… creo que así sería la ecuación. La vida aquí es linda cuando uno sale del barco y ve los puertos y se asombra de las maravillas de los lugares que visitamos. Es muy lindo salir y comprar ropa (cómo ya lo hice en España por ejemplo!!!), ver a la gente caminar por las calles enormes, disfrutar de un estilo de vida completamente diferente. Todo eso en resumen es lindo. Pero eso sólo dura por algunas horas. Lo más largo que puede durar sería un día completo. Un día completo en dónde tienes tiempo de hacer lo que quieras.

Sin embargo después es lo mismo. Sólo veo la luz del sol a través de las ventanas del barco o cuando voy a almorzar. Por lo demás si no es así estamos haciendo laundry (lavandería), o sino en el internet en nuestras cabinas.

En cuanto al trabajo como dije, tenemos que soportar muchas cosas. Una de ellas es la carga física ya que tenemos que estar parados prácticamente todo el tiempo que estamos ahí. Otra es que tenemos que estar al tanto de los clientes, algunos son de verdad muy groseros con nosotros, cosa que es poco frecuente, pero bueno. Otra es tener que estar siempre atentos con lo que el manager o la asistente manager tienen que decirnos, ordenes más que todo.

A veces de verdad es muy duro, muy muy duro, en especial cuando se tiene que soportar mucha mierda de tus colegas, sea del asistente manager o de cualquier otro, ya quisiera yo de verdad mandarlos a la mierda en español y decirles toda su puta vida, créanme, pero no lo hago porque de verdad prefiero mantenerme al margen y tratar de hacer lo mejor que puedo.

Aquí uno tiene que aguantar de todo, que hay mucha tensión y la gente tiende a estar tensa en especial el management y cuando eso pasa nosotros los shoppies tenemos que pagar el pato. O también que por ahí alguna cojuda o cojudo se las da de divo o diva y tenemos que aguantar sus estupideces. Al menos eso ya no funciona conmigo yo los paro en una.

En si esas cosas pasan en todo trabajo es verdad, que tire la primera piedra quien no se haya sentido así. Es normal, sin embargo aquí la diferencia es que yo tengo que vivir prácticamente con todos y no puedo alejarme de ellos, excepto cuando estoy en puerto y salgo por mi cuenta.

Eso es lo más jodido de todo, la convivencia, es realmente algo que aquí es muy difícil de conseguir. Al menos estoy feliz de que mi compañero de cuarto es buena gente. De mis colegas mantengo una buena relación con casi todos, ya con algunos ya les he perdido completamente la fe. Yo hace algún tiempo estaba pensando en extender mi contrato por que las cosas parecían ir bien. Pero sin embargo después lo pensé mejor y decidí que seis meses son realmente suficientes para uno. Si bien mi posición es privilegiada por que estoy a la par que los huéspedes en cuanto a hora de embarque se refiere (nosotros abrimos cuando el barco zarpa), soportar mucha mierda por más que sean sólo 5 horas al día es jodido y si a eso le agregan más mierda porque tienes que convivir con eso todos los días mucho peor.

De alguna forma, me siento feliz de que de irme dejo buenos amigos, muchos de ellos no los olvidaré, sé que siempre están ahí, puedo hablar con ellos y sé que puedo contar con ellos. Como dije la parte bonita también los incluye ya que ellos hacen la diferencia de que las cosas mejoren día a día.

Durante este periodo del Mediterráneo, tuve que decir adiós a muchos de ellos, una de cosas que se me hace difícil es eso, despedirme, ya que como llegamos en diferentes etapas, muchos se van y otros vienen a embarcarse en el barco. Me tuve que despedir por ejemplo de Janet (no la peruana), una amiga mía mexicana, nos hicimos muy amigos, ella trabajaba en el área del HAL CLUB (Holland America Kids), trabajaba con los niños que estaban a bordo.

Solíamos vernos siempre a la hora de almorzar, hablábamos mucho, ella era muy graciosa. Además de ser muy profesional, hablaba chino, inglés, portugués, italiano y creo que hasta francés. Le tuve que decir adiós en Barcelona, casi la primera semana de Septiembre.

En esa misma semana también le dije adiós a Lorena, la life stylist. Una muy querida amiga mía, española de alma y corazón. Cómo ella decía, “muy maja”. Ella era un torbellino de sorpresas, muy dedicada a su trabajo, hablaba del karma, del tai chi, siempre muy naturalista. Solía visitarme a la tienda seguido y usualmente se llevaba alguna cosa. Ella era muy linda, según se, ella había estado en Asia también creo que con un propósito espiritual.

Otra persona a la que le tuve que decir goodbye fue Adam, el guitarrista. Aún recuerdo cuando lo conocí por primera vez, parecía el típico rockstar, con sus lentes de sol, con un cuerpo muy musculoso, y con una actitud muy “hardcore”.

Pero fuera de eso, era una chico muy divertido, le llegaban las huevadas, uno lo veía casi todos los días en el OB. Era un cague de la risa. Solíamos trabajar juntos cuando yo empezé a hacer los Decksales, él estaba ahí y nos ayudábamos. Era buena gente, solíamos bromear ya que a sus shows en especial cuando habían huéspedes holandeses no asistía casi nadie, pero todo cambió cuando llegamos al Mediterráneo y comenzaron a llegar estadounidenses al barco.

Otras personas a las que le dije adiós, fueron dos amigas holandesas, la Party planner, Simone, una muy querida amiga mia, delicada pero además muy gentil y de una personalidad madura que te invitaba a conversar con ella horas de horas. Disfruté mucho salir con ella en Copenhaguen, juntos fuimos a ver a la Sirenita.

Mi otra amiga holandesa fue, Ann, cantante de los HAL CATS (banda musical dentro del barco), hermosa mujer de preciosos ojos azul topacio, con un resplandeciente cabello rubio. Ella solía cantar en el grupo, cantaba muy bien. No era del tipo de persona que solía ir al OB, pero sin embargo uno podía hablar con ella cómodamente en el lunch o dinner.

Otro amigo mío a quien no olvidaré será a Jayr. Un muchacho filipino muy buena onda. Cantaba como los ángeles. Cuando lo escuche cantar por primera vez, me sentí tan emocionado y a la vez con un poco de envidia ya que cómo hubiera querido cantar cómo el lo hace!!!. Él trabajaba en el Stage, osea que se encargaba de los equipos, de la realización del escenario, etc. Hablábamos muy seguido. El último día me regalo su camiseta roja.

Otro grupode chicos a quienes les tuve que decir adiós fueron a Larry, Jim y Fernado: Los Neptunes. Ellos siempre tocaban en el Piano Bar canciones de Frank Sinatra, jazz, etc. De hecho yo embarqué con Larry, (estadounidese) el mismo día, un tipo muy buena gente, cuando le dije que me encataba escucharlo cantar en especial "The Girl From Ipanema", él solía tocarla para mí. Jim tambíen un británico super especial, que vivía en España. Hablaba español perfectamente y era muy interesante salir con el. Fernando por otro lado era el papá de dos de los integrantes de Café Tacuba. También solíamos hablar seguido. Muy buena gente. Todos ellos geniales. El último día que estuve con ellos, tuve mi día libre así que decidí verlos por última vez tocar en el Piano Bar. Fue algo que quería hacer ya que usualmente sólo podía escucharlos desde lejos cuando estaba trabajando.

Hubieron muchos otros a quien les dije adiós, pero realmente sería una lista muy larga, aún así para mi siempre fue duro decir adiós, ahora que está cerca mi día de ser el que se vaya, espero tener las fuerzas para no mirar atrás.